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Los beneficios de la siembra directa en la producción de soja sustentable

La siembra directa es una práctica agrícola conservacionista que consiste en sembrar los cultivos sin realizar la labranza convencional. Asegura un trabajo mínimo del suelo y una cobertura permanente con cultivos o residuos de los mismos, e incluye la rotación de cultivos.

Todos los establecimientos con certificación RTRS de Brasil implementan este sistema, que brinda muchos beneficios a los productores rurales – menor riesgo de erosión, menores costos de producción y menos desgaste de maquinaria – y contribuye a aumentar el desarrollo microbiológico del suelo. También promueve el secuestro de carbono y reduce sus emisiones, ya que el mineral se incorpora al rastrojo y a los cultivos sembrados.

“La siembra directa reduce la erosión y, en consecuencia, mejora la calidad del agua, reduce la sedimentación en ríos y arroyos y aumenta la vida en el suelo”, afirma Jeankleber Bortoluzzi, Agrónomo y Gerente Administrativo de la Federación Brasileña de Siembra Directa y Riego (FEBRAPDP).

De hecho, en los establecimientos que producen bajo el sistema de siembra directa y conforme a la legislación ambiental, la mayoría de los acuíferos se recargan. Esto significa que los productores que mantienen el suelo con cobertura de rastrojo o con cultivos pueden conservar el agua dentro de sus establecimientos.

“La diferencia principal entre la siembra directa y la labranza convencional, es que mientras que en la primera no hay intervención en el suelo, en la segunda antes de sembrar se prepara el suelo, arando la tierra para revolver e invertir las capas del suelo, dejándolo expuesto a condiciones climáticas que conducen a la erosión”, explica Jeankleber.

Según señala Cid Sanches, Consultor Externo de RTRS, los beneficios de la siembra directa se correlacionan claramente con las ganancias que experimentan los productores certificados, ya que el estándar RTRS es una herramienta que asegura una producción de soja ambientalmente sustentable, socialmente justa y económicamente viable.

“Unir los beneficios de la certificación con los de la siembra directa constituye una manera excelente de aumentar las ganancias en la producción de soja. Sin embargo, quisiera destacar que la certificación es neutral; los establecimientos que producen bajo el sistema de agricultura convencional también pueden certificarse, ya que nuestro principal objetivo es lograr sustentabilidad y un manejo eficiente en todos los eslabones de la cadena”, acota Cid.

A través de su estándar de certificación, RTRS difunde conocimientos y promueve el uso de tecnologías de producción sustentable, contribuyendo así a aumentar la exportación de soja responsable al mercado global, que cada vez es más exigente en cuanto al origen y calidad de los productos que se comercializan.

Sobre FEBRAPDP

En 2012, la Federación Brasileña de Siembra Directa y Riego (FEBRAPDP) celebró sus 20 años de existencia y los 40 años de implementación de la siembra directa en Brasil. La Federación valora el trabajo realizado por los productores y trabaja junto a ellos para abrir nuevos horizontes de agricultura sustentable. Desde el punto de vista tecnológico, la práctica de siembra directa y riego son, lejos, las mejores opciones para el desarrollo de la agricultura. Estas tecnologías dan impulso a la capacidad de producción, contribuyendo a la seguridad alimentaria y a una balanza comercial positiva para el país. FEBRAPDP se propone también contribuir al desarrollo de políticas públicas para el sector y agregar valor a los productores agrícolas brasileños. Consulte más información en www.febrapdp.org.br/

Agosto de 2018