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Una nueva perspectiva sobre la soja responsable

Por Marina B. de Engels

El año pasado, la Roundtable on Responsible Soy Association (RTRS) registró destacados resultados de gestión. RTRS certificó más de tres millones de toneladas de soja; alcanzó el hito de 32 mil productores certificados y, además, más de 50 compradores del mercado europeo han demostrado su compromiso con la adquisición de soja responsable. También se alcanzaron los 196 miembros y se celebró nuestra muy exitosa conferencia anual RT12, con 180 participantes.

No obstante, nuestro desafío continuo es lograr la escala y difusión necesaria para no ser tan solo un estándar mundial de soja responsable. Al mismo tiempo, debemos fortalecer el papel de RTRS como referente, un espacio que congrega a todos los participantes de la cadena de la soja responsable y fomenta el debate, esencial para la comunidad. Debemos darle forma al mercado y al sector, y producir los cambios transformadores que los stakeholders de RTRS están solicitando.

Como nueva presidente de RTRS, mi prioridad será construir a partir de nuestra trayectoria de resultados y crecimiento, y apoyar a nuestro equipo y a nuestros miembros para que impulsemos tanto la oferta como la demanda de soja responsable. Podemos hacerlo en primera instancia trabajando de forma aún más intensa y proactiva con nuestros miembros con la mayor frecuencia y vigor posibles. Esto implica que debe haber más diálogo, conversaciones trascendentales y trabajo colaborativo para que nuestra visión se torne una realidad. Se nos conoce como “mesa redonda” por una razón específica y esta es una conversación crucial.

La necesidad de actuar es más importante que nunca. La demanda global de soja (la mayor parte de ella destinada a alimentos balanceados para animales) seguirá creciendo. Un cálculo estimado de la FAO (Food and Agriculture Organization) sugiere que la demanda de soja prácticamente podría duplicarse hacia el año 2050. En los últimos 50 años, la cantidad de tierra que usamos en todo el mundo destinada a producir soja aumentó unas diez veces. La mayor parte de su cultivo se concentra en América del Sur, donde con excesiva frecuencia esto sucede en detrimento de algunos de los ecosistemas naturales más importantes del mundo. Puede argumentarse que la presión continua constituye un argumento aún más poderoso a favor de la soja responsable.

Nuestra alianza –RTRS– comenzó su actividad en 2006 con la consigna de cambiar enormemente este mercado y de garantizar un futuro más sustentable para estos paisajes naturales tan preciosos. En los años siguientes, nuestro estándar y nuestro impulso continuo por mejorar nos llevaron a incluir temas sociales en nuestra certificación y, además, temas ambientales como la deforestación cero. Ahora, ofrecemos genuinamente un estándar de soja responsable que los protagonistas del mercado mundial pueden usar como medio para cumplir con sus compromisos públicos.

Hoy, debemos entrar en la etapa siguiente de crecimiento y desarrollo. Además de impulsar más la demanda, en especial en toda Europa, haremos más alianzas estratégicas con gobiernos, ONG y marcas de consumo para exigir que haya responsabilidad en cada punto de la cadena, del campo a la mesa. Apoyaremos “grupos de trabajo” nacionales específicos en mercados individuales. Recaudaremos fondos para nuevos proyectos. Seguiremos trabajando para ser la mesa redonda que nuclee a cada uno de los protagonistas del mundo de la soja para conversar sobre los temas que nos importan.

El puente entre América del Sur y Europa seguirá siendo crucial. En Europa se crea demanda para una oferta que sabemos que nuestros productores tienen capacidad de generar. Nuestro modelo está comprobado; es un hecho. Los desafíos constituyen demandas siempre crecientes sobre la tierra y los niveles poblacionales también en aumento. Además, es un hecho que muchos consumidores no conocen aún cuánta soja compone los productos que compran, en especial, los cárnicos y los lácteos.

RTRS puede seguir coordinando y convocando adeptos. Podemos asegurarnos que los esfuerzos mundiales de todos para que la soja se torne un producto más responsable actúen en sinergia y que no se superpongan entre sí. Podremos comenzar a trabajar más arduamente con los gobiernos, cuando fuera necesario, y podremos penetrar nuevos mercados, como el de Asia.

También podremos ser los promotores de las mejores prácticas. En Holanda existe un amplio apoyo a actuar en el campo de la soja, incluso desde el gobierno.

Desde que RTRS comenzó sus actividades, hace una década, se ha repetido varias veces la creación de estándares y programas de sustentabilidad para la soja; esto es un indicio de nuestro rol. A medida que trabajamos para fortalecer nuestra postura sobre la deforestación cero, los derechos laborales, los derechos de pueblos originarios, vamos estableciendo un nuevo benchmark más elevado, que los demás luego tomarán de referencia. Nuestro trabajo siempre está en marcha y el estándar RTRS, frecuentemente en colaboración con otros estándares, es percibido por el mercado como punto de referencia para la soja responsable en todo el mundo.

Nuestro principio de mejora continua nos exige que esta conversación continúe, que entren nuevos participantes al mercado, que la demanda crezca y que, mediante nuestros esfuerzos conjuntos, seamos el foco mundial para el trabajo que todos estamos haciendo para alcanzar nuestra importante meta.

En las góndolas de nuestros supermercados hay niveles de demanda de transparencia, sustentabilidad y condiciones laborales adecuadas, altos. Las grandes marcas están ingresando a RTRS junto con ONG mundiales, productores y los principales participantes del sector de alimentos balanceados para animales. Sabemos que el hecho de que haya más soja responsable es bueno para los productores, es bueno para el ambiente, es bueno para los consumidores y para las empresas que son lo suficientemente inteligentes como para saber que RTRS es un foro multisectorial abierto al que pueden unirse. La historia está de nuestro lado.

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Sobre Marina B. de Engels

Marina Born estudió Economía y Relaciones Internacionales en los Estados Unidos y ha transcurrido la mayor parte de su carrera laboral en São Paulo, Brasil. Trabajó en el mundo de la TI digital y Comunicaciones en compañías multinacionales como Reuters y Getty Images. Creó su propia empresa, presente en diferentes países, como representante de Getty Images en la región de América Latina. Desde 2010, Marina ha participado cada vez más en las empresas agrícolas y ganaderas de su familia. En los últimos 10 años, ha venido apoyando la iniciativa de Caldenes Group de solicitar la Certificación RTRS y su reciente Recertificación. Su meta es el crecimiento de sus empresas familiares para trabajar desde la perspectiva económica, ambiental y social para elaborar productos de calidad, en consonancia con las demandas del mercado.