Youtube Linkedin

RTRS, Basf y Amaggi realizan estudio sobre los beneficios de la certificación de la soja

Con el objetivo de analizar cómo la certificación genera sustentabilidad en toda la cadena agrícola, la Round Table on Responsible Soy Association (RTRS), junto con Basf y el Grupo Amaggi, hizo un estudio para verificar los beneficios ambientales, sociales y económicos derivados de la certificación RTRS en establecimiento productores de soja certificada en Brasil.

“Estamos trabajando junto con empresas comprometidas como BASF y Amaggi para acelerar la producción, comercialización y logística de soja sustentable a través de un profundo conocimiento de los impactos que la certificación RTRS tiene para el productor, la sociedad y todos los actores involucrados. En este contexto y con este objetivo, estamos trabajando en un proyecto para definir indicadores prioritarios a nivel del productor y desarrollar un sistema uniforme de monitoreo y evaluación que pueda ayudar a acompañar el progreso, ofrecer más transparencia, medir y monitorear, para finalmente generar informaciones de alta calidad que contribuyan para un mejor proceso de toma de decisiones”, afirma Marcelo Visconti, Director Ejecutivo de RTRS.

El estudio fue aplicado por la Fundação Espaço ECO® (FEE®), organización que depende de BASF, para medir y evaluar la sustentabilidad por medio de metodologías desarrolladas y reconocidas internacionalmente. Para el estudio, se entrevistaron a 32 productores de soja certificada en las regiones de Mato Grosso, Goiás y MATOPIBA (con el foco puesto en los estados de Maranhão y Bahía) y a 12 representantes de otros sectores de la cadena de valor, como exportadores, industrias, sociedad civil, entre otros.

“BASF cree en los beneficios derivados de la certificación RTRS para el agricultor. Y el estudio demuestra que este proceso conlleva ganancias reales de productividad, reducción de costos y más seguridad, lo que contribuye a aumentar el potencial competitivo de la soja brasileña”, afirma Daniela Ferreroni, gerente de Comunicación y Sustentabilidad de la Unidad de Protección de Cultivos de BASF en Brasil.

Entre los impactos positivos percibidos después de la certificación, los productores observaron como beneficio inmediato la mejora en la organización general de los establecimientos productivos, tanto en términos de infraestructura como de procesos internos. La seguridad en cuanto a la interpretación y al cumplimiento de la ley fue mencionada con frecuencia. También se verificó que los productores usaron los créditos recibidos por la soja certificada para invertir en capacitar a sus empleados.

Los otros sectores, por ejemplo, exportadores, industrias y sociedad civil, entienden que la certificación es una herramienta importante para la gestión de riesgos, garantizando el origen responsable de la soja, respondiendo a la legislación de los países importadores y aumentando la transparencia en la cadena de insumos. Además, genera valor en términos de imagen y reputación, demostrando compromiso con las exigencias del mercado y de los accionistas. Y, asimismo, impulsa el desarrollo de la cadena de valor y de la mejora continua, facilitando el diálogo entre públicos de diferentes sectores.

Amaggi fue la primera empresa del mundo en recibir certificación RTRS. “Para el grupo, las certificaciones son esenciales para agregar valor a la cadena y garantizar que los clientes estén comprando un producto ambiental, social y económicamente correcto”, afirma Juliana Lopes, directora de Sustentabilidad y Comunicación de Amaggi.

El diagnóstico realizado también mostró que los principales desafíos para la certificación están relacionados con el cambio de mentalidad y con el involucramiento de las partes en el proceso, el desarrollo de una visión de gestión más sólida dentro del establecimiento agrícola y la necesidad de ver los costos de adaptación general como inversiones de largo plazo.